Habitaciones privadas

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miércoles, 3 de septiembre de 2008

OBEDIENCIA

Hoy he sido una niña obediente
(una niña obediente de más de cuarenta años)
he seguido los consejos
del manual de desintoxicación
no he exigido mi dosis
no te he llamado por teléfono
ni siquiera he discado tu número para escuchar tu voz
y rebajar mi ansiedad
no te he escrito la vigésima carta sin respuesta
(ni siquiera la he enviado)
no he mirado tu fotografía
ni los mensajes de móvil archivados
no he hablado de vos con nadie
he dormido y no soñé contigo
he hecho los deberes
he ido al mercado
hablé con el vendedor
una sesuda conversación
acerca del precio de los tomates
que suben por la huelga de los camioneros
o por la huelga de la lluvia
le abrí la puerta del ascensor a una anciana,
un poco más anciana que yo
limpié la casa
quité el polvo de los muebles
y contesté un par de emails

Ahora, doctor, a las doce de la noche,
después de haber sido una niña obediente,
¿me puede decir qué hago?

Tómese una pastilla para dormir,
dirá el médico.

¿De modo que estoy haciendo una cura de desintoxicación
amorosa
para pasarme de los orgasmos a los somníferos?
Qué civilización estamos construyendo.

15 comentarios:

Alejandra dijo...

Sencillamente me encanto.
Extraña civilización esta la de construir una muralla de indiferencia y frialdad alrededor nuestro para "estar bien".

winsta dijo...

Cuando compré Habitación de hotel ignoraba cuánto iba a significar en mi vida la lectura de ese libro.

Te agradezco que lo escribieras.

sara mestre dijo...

Hola Cristina, muchas gracias por los poemas publicados en este blog. Queremos invitarte a Colombia a hablar de tus lecturas. Cómo podemos hacerte llegar la invitación.
Sara Mestre
El correo de mi trabajo es
serendipitycultura@gmail.com

sara mestre dijo...

Hola Cristina, muchas gracias por tus poemas. Estamos interesados en invitarte a Colombia a hablar sobre tus lecturas. A dónde podemos escribirte. Mi correo es serendipitycultura@gmail.com.
Sara Mestre

Anónimo dijo...

¿A dónde nos lleva tanta obediencia? ¿A una larga, aburrida y empastillada vida? ¿Alguien quiere eso? Yo, no. Y eso que me gustan las pastillas.

Anónimo dijo...

Cristina eres genial!!! hace tiempo que te sigo y cada vez me gusta más lo que escribes, me siento tan identificada..grácias por compartir tus poemas con nostros. Beso muy grande.

Ana dijo...

Me encantan tus poemas, de verdad que son fascinantes. Saludos

Ana

José Miguel dijo...

Nos hicimos poetas contigo
nos hicimos fuertes
salvajes
humildes exiliados
convencidos

soledad dijo...

sencillamente
esos días en que una se transforma en niña buena
no debe consultar al doctor
sencillamente
en esos días
a la medianoche
un atado cigarrillos
un vino tinto
un cigarro de sativa
y llorar a lagrima viva, diría girondo.
no sé si eso construíra otra civilización
o seguiremos incivilizadamente
sobreviviendo.

Charlotte Corday dijo...

¡Y con que sobornar al corazón para que sea tan obediente en el olvido!


(un placer, un honor haber encontrado este blog y poder, aunque sea por un comment, expresar mi admiración por eso que sentimos tanto y que tu expresas tan bien...)

Anónimo dijo...

Tus obras son lo único que logra revivir en mi esos deseos de querer más, de amar y soñar. De ver el mundo con una perspectiva completamente distinta a la común. Gracias por inspirar y transformar las palabras, en arte.
Maca

Anónimo dijo...

Sos increible. Tu poesía me hace despertar. Gracias por escribir tan bien!!!
un abrazo desde Argentina
Lili

Anónimo dijo...

Ya recuerdo porque deje a mi psiquiatra y porque cada vez que me rompen el corazón leo a Peri Rossi. Mi escritora favorita!

Lilith de México

AMATS dijo...

Me encantoooooooooooooooooooooo!!!!!!!!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Has descrito mi vida los últimos 15 meses...Estoy deseando dejar de ser una niña buena.María te saluda y te agradece tus versos.